domingo, 7 de junio de 2009

No privatizar la Luna, se pronuncia fundador del derecho del espacio exterior


No privatizar la Luna, se pronuncia fundador del derecho del espacio exterior

La basura espacial es un problema grave que de no atenderse en el año 2050 “no podremos ni siquiera abandonar la tierra”, dijo Modesto Seara Vásquez.


Oaxaca, Méx.- El rector del Sistema de Universidad Tecnológicas de Oaxaca, Modesto Seara Vásquez se pronunció en contra de la privatización de la Luna que pretenden algunas empresas, esto al considerarse patrimonio común de la humanidad.

En entrevista colectiva, el también miembro fundador del Derecho en el Espacio Exterior a nivel mundial hace unos cincuenta años, comentó que recientemente acudió a una reunión con gente de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, EUA) para abordar problemáticas como los intentos de privatización del espacio exterior y la basura espacial.

En el primer punto, abundó que existen empresas que “en serio” quieren adquirir derechos para explotar recursos de la Luna y de otros planetas, o para utilizar las orbitas con fines comerciales, con lo que manifestó su desacuerdo.

Y es que se trata de justificar el reparto del espacio exterior entre empresas e individuos bajo el argumento de la falta de financiamiento para las expediciones.

“Las inversiones para hacer expediciones son altísimas, si no hay seguridad jurídica el sector privado no va a invertir, es lo que están usando de pretexto y es lo que se está debatiendo, pero yo no estoy de acuerdo”, apuntó.

Asimismo mencionó que la basura espacial es un problema grave que de no atenderse en el año 2050 “no podremos ni siquiera abandonar la tierra”.

Refirió que cientos de miles de partículas de basura espacial que viajan a más de 30 mil kilómetros por hora, se desplazan sin control y se aumentan cada vez que se lanza un satélite o se destruye un cohete.

“Son millones de partículas y es imposible una recolección”, destacó al indicar que cada vez hay más problemas con los satélites de comunicación y con los cohetes que se envían para explorar otras partes del espacio.

Por lo que destacó la necesidad de los acuerdos para ya no enviar basura y criticó que hasta ahora solamente se hayan hecho de manera parcial.

Cabe mencionar que el tratado del espacio exterior conocido formalmente como el tratado en los principios de la gobernanza de las actividades de las naciones en la exploración y uso del espacio exterior, incluyendo a la luna u otros cuerpos celestiales, es un tratado cuyo forma la base de las leyes internacionales acerca del espacio.
El tratado comenzó a ser postulado en los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética el 27 de enero de 1967 y empezó a ser vigente el 10 de octubre de 1967. Desde el 27 de enero del 2007, 98 países son miembros del tratado mientras otros 27 han firmado el acuerdo pero todavía no lo han ratificado.

El Tratado sobre el Espacio Exterior representa el marco jurídico básico del derecho internacional del espacio. Entre sus principios, prohíbe a los Estados Participantes en el Tratado la colocación de Armas nucleares u otras Armas de destrucción masiva en la órbita de la Tierra, la instalación de ellos en la Luna o cualquier otro cuerpo celeste, o de otra estación en el espacio Exterior. Se limita exclusivamente a la utilización de la Luna y otros cuerpos celestes con fines pacíficos y prohíbe expresamente su uso para la realización de pruebas de armas de cualquier tipo, la realización de maniobras militares, o el establecimiento de bases militares, instalaciones y fortificaciones (Art.IV).

El tratado prohíbe explícitamente a cualquier gobierno la reivindicación de recurso celestes como la Luna o un planeta, ya que son patrimonio común de la humanidad. El Art. II del Tratado establece, de hecho, que "el espacio Exterior, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no es objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, mediante el uso u ocupación, ni por cualquier otro medio" .

Expertos del derecho internacional del espacio afirman que la Luna entra dentro del concepto jurídico de la res communis, que significa que pertenece a un grupo de personas, y puede ser utilizada por cada uno de los miembros del grupo, pero no puede ser apropiado por nadie (el concepto es También se aplica a las aguas internacionales). El efecto del Tratado sobre el espacio Exterior es restringir el control de los derechos de propiedad privada, en la forma en que el derecho del mar impide a nadie ser dueño de la mar.


CON INFORMACIÓN DE MAGDALENA ÁVILA
PROPUESTA OAXACA
‘UN ICONO DE INFORMACIÓN’